Lo ácido y lo básico de la dieta alcalina. Lo que dice la ciencia (Parte 2)

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En la primera parte de este artículo te platicamos sobre las premisas de la dieta alcalina, a continuación te presentamos lo que dice la ciencia sobre los  beneficios que proclaman los defensores  de esta dieta:

Salud Ósea

Hasta el día de hoy no hay suficiente evidencia científica que respalde que la dieta alcalina prevenga la osteoporosis.

Por otro lado es bien sabido que una adecuada ingesta de proteínas es indispensable tanto para prevenir la osteoporosis como la sarcopenia (perdida de masa muscular), la recomendación sigue siendo que el 15% de la energía de nuestra dieta provenga de las proteínas.

Cáncer

Algunas investigaciones in vitro han observado que las células cancerígenas crecen más rápidamente en un entorno ácido, sin embargo como se menciono anteriormente los alimentos no tienen la capacidad de modificar el pH de las células, solo de la orina. Cabe mencionar que aún no se llevan estudios al respecto en humanos, y se cree que es el tumor el que llega a cambiar el pH de la células.

La literatura científica es muy clara al respecto, NO hay evidencia de que una dieta alcalina ayude a prevenir el cáncer y mucho menos a curarlo, incluso el American Institute of Cancer Research ha tenido que desmentir su utilidad en el comunicado "Cancer and acid-base balance: Busting the myth".

Sobrepeso y obesidad

Al seguir la dieta alcalina, en un principio puede haber una pérdida de peso que no tiene mayor explicación que el aumentar la ingesta de verduras y frutas lo que conlleva a consumir menos calorías.

Ningún estudio científico, ni ningún consenso nacional o internacional avala la supuesta efectividad de esta dieta para prevenir o tratar el sobrepeso o la obesidad.

Ahora que conocemos lo que comúnmente se conoce como “datos duros”, podemos resaltar lo siguiente:

·      Desafortunadamente la dieta alcalina se vende como la panacea para muchos problemas, cuando la realidad es que no hay suficiente evidencia para ninguna de las premisas que maneja.

·       Lo que si es cierto y en donde todos los organismos nacionales e internacionales están de acuerdo es que debemos aumentar el consumo de verduras y frutas y no excedernos en alimentos de origen animal, como lo indica la guía del Plato del Bien Comer.  

·       El mayor problema de esta dieta es el satanizar alimentos que son necesarios en cualquier alimentación saludable, lo que puede llevar a que la persona que la sigue, pueda caer en deficiencias o desequilibrio de nutrimentos indispensables como proteínas, vitaminas y minerales, o dejar tratamientos probados para ciertas enfermedades.

Lo mejor sigue siendo una alimentación saludable con una buena variedad de alimentos, sin caer en excesos, hacer ejercicio y disfrutarla siempre.